sábado, 29 de junio de 2013

PEÑA HINCHOSA

Se cuenta en la Zarza de Pumareda (Salamanca) que hace muchos años una joven mujer que vivía en el pueblo de Villasbuenas, por motivos que no se conocen, al ver que su vida corría peligro tuvo que escapar. De esta manera, salió de su pueblo natal emprendiendo la marcha rumbo a ninguna parte, ya que su único objetivo era librarse de los que la perseguían y acosaban. Así fue como llego al citado pueblo de la Zarza. Una vez allí, según parece, al llegar a una roca que actualmente conocemos como Peña Hinchosa (cerca de La Mata del Molino, en el camino que queda a la izquierda), se paro frente a ella diciendo: “Peña dichosa ábrete en tres cachos.” (De ahí ha derivado el nombre de Peña dichosa en  Peña Hinchosa). Al parecer, la peña se abrió como la muchacha había ordenado. Fue entonces cuando se pudo salvaguardar dentro del hueco formado al abrirse la peña. De esa manera, cuando se aproximaron los hombres que la perseguían no la vieron, por lo que paso totalmente desapercibida como ella ansiaba.  Una vez comprobado que se habían marchado, y que ya no existía riesgo inminente, salio y  comenzó de nuevo su rumbo. Sin embargo, su camino en esta ocasión ya no sería de regreso a casa ya  que allí  la estarían esperando; por ese motivo, tomó la decisión de no regresar. Debido a ello, se dirigió a otra cueva en la que entro para dejar transcurrir el tiempo y, por razones que no se saben, falleció. Al parecer es la que actualmente conocemos como la cueva de Santa Marina en el término del Salto. Tiempo después, por  la zona se encontraba un cabrero acompañado por sus perros, los cuales se acercaron a dicho lugar ya que les atrajo el fuerte olor a tomillo que desprendía. Al parecer, ahí se encontraba intacto el cuerpo de Marina que desde entonces, comenzó a ser venerada.
Fuente: Dolores Martín Hernández. Zarza de Pumareda,04-09-07.

No hay comentarios:

Publicar un comentario